martes, 5 de enero de 2016

Todavía se puede ahorrar.

Muy pocas personas consiguen ahorrar hoy en día, pero es que para nadie es un secreto que la crisis no nos deja muchas posibilidades.  La subida de los servicios básicos como agua, luz, gasolina, alimentación, entre otros, nos complican más la esta meta.  Si bien es cierto que no podemos prescindir de estos servicios, pero si podemos abaratar las facturas un poco.

Veamos algunas claves para ahorrar en las principales facturas:

La luz:
Desconectar los electrodomésticos de la corriente, aun cuando no los estamos usando siempre consume un poquito de luz que se siente cuando llega la factura.   
Conectar los cargadores de los móviles solo cuando vas poner a cargar el móvil y no dejarlos conectado toda la noche,  no es algo nuevo escuchar esta clave pero si es algo que seguimos haciendo.  Si tenemos esta precaución también alargaremos la vida de las  baterías de nuestros móviles, tablas  y ordenadores, entre otros.
No poner la lavadora con una sola prenda.  Utilizar la secadora solo cuando no podamos usar la luz del sol o  en alguna emergencia.
Apagar la luz de las habitaciones al salir.
Usar ropa de abrigo en casa en lugar de la calefacción lo más que se pueda.
Cuidar de no dejar la vitroceramica encendida.
`Poner el lavavajillas solo cuando esté lleno.

El agua:
Reparar las fugas inmediatamente.
Intentemos darnos duchas más cortas y menos baños en la bañera.
Regulemos el grifo de agua cuando estemos fregando y cerrar mientras enjabonamos.  
Cerrar el grifo mientras te enjabonas o cepillas los dientes.
No descongelar alimentos bajo el chorro del agua.
Evite el pre-lavado siempre que sea posible y poner en marcha la lavadora cuando esté llena.

La gasolina:
No es necesario pisar el acelerador al arrancar (en los coches de inyección)
Utiliza solo la primera para arrancar.
Evita los acelerones innecesarios.
Acostúmbrate a usar las marchas adecuadamente dentro de autopistas, las ciudades o pueblos.

La alimentación:
Elabora  un menú semanal o mensual y organízate, así evitarás el comer fuera o pedir comida para llevar.
Congela lo que no usaste para otro día.
Hacer una lista de las cosas que realmente se necesitan en la casa.
Revisar el congelador y la despensa para ver las fechas de caducidades de los productos.
Ir al supermercado después de comer para evitar comprar por impulso.
Si hay alguna oferta, piensa si realmente es un producto que necesitas y vas usar.  Ten en cuenta que los supermercados siempre van a poner ofertas.
Fíjate en la fechas  de caducidad de todo lo que compres.  Muchas ofertas son para sacar productos que se van a vencer.
Consulta el catálogo de todas las tiendas que tengas a tu alcance.
Busca en Internet cupones o promociones con descuentos.

Intenta no comprar los productos que están cerca de la caja registradora, muchas veces están puestos ahí para que la gente caiga y los adquiera sin necesidad. 


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